¡Qué bueno es trabajar en equipo!

Trabajar en equipo se ha convertido en un plus imprescindible para poder destacar sobre la competencia y lograr mejores resultados.

Hoy en día, en un sistema como el nuestro en el que está todo tan mecanizado y donde conviven multitud de empresas que se dedican a los mismos fines, lo que diferencia unas de otras es su equipo humano, la plantilla que compone esta empresa.

Cuando conseguimos que cada trabajador aporte su granito de arena y sumar de forma óptima cada uno de esos puntos fuertes, obtendremos un trabajo mucho más competente y de mayor calidad.

Pero no solo eso, existen innumerables ventajas de trabajar en equipo. Yo me quedo con estas:

  • Creatividad. El hecho de que cada persona aporte sus ideas, muestre sus conocimientos y los exponga en común con el resto de compañeros para combinarlos entre sí, permite estimular nuevos caminos que abordar, diferentes soluciones a encontrar y  mejores decisiones que tomar. De este modo, dejamos a un lado los puntos de vista egocéntricos y nos esforzamos por buscar salidas más adecuadas, extendiendo la creatividad.
  • Compromiso. Cuando se trabaja en equipo, cada miembro se esfuerza en dar lo mejor de sí mismo, para que el trabajo común alcance la mayor calidad posible. Aumenta la empatía entre los diferentes miembros del grupo, así como la colaboración y la ayuda entre los mismos. Si sale bien, la victoria es de todos, pero si por el contrario el resultado no es el esperado, fracasamos conjuntamente. Además, conseguimos mejorar la comunicación en la empresa y crear un vínculo más fuerte y unido entre los individuos que la componen. Ayudando a aquellos más inseguros a que se sientan parte del equipo y logrando mayor satisfacción si se consiguen los objetivos.
  • Eficacia. Algo indiscutible es que los trabajos en equipo consiguen mejores resultados que aquellos individuales. Cada persona se centra en su parte y en lo que más domina. Reduciendo por otro lado el estrés que en muchas ocasiones provoca el querer abarcarlo todo.
    La posterior puesta en conjunto maximiza el potencial de cada uno de los miembros y minimiza los errores. Y consiguiendo, como hemos comentado anteriormente, soluciones más creativas y mejores estrategias.

Somos cocientes de que el trabajo en equipo no es fácil de conseguir, pero es un esfuerzo que todos debemos realizar, porque una vez alcanzado, seremos más fuertes y competentes y por consiguiente, el resultado final logrará resultados que probablemente no podamos alcanzar si lo hacemos individualmente.

Además, una cervecita para brindar por el trabajo bien hecho, no hace mal a nadie 😉

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